A los que despertaron para morir amando 

De: Ramón Olvera Cobos

A los que despertaron para morir amando;
A los que aquí dejaron los ojos y las manos abandonando sus tierras;
A los que entre hambre y piojos, caballos y tormentas, cananas y cantimploras, espuelas y monturas, sudores y blasfemias… fueron por los caminos sin que nadie supiera sus nombres verdaderos.
A los que fueron pasto del dolor y las balas; a los seres anónimos que nadie cuta o ama; a los que abandonaron el arado y la troje, el surco y el barbecho, y en el pecho hospedaron carrilleras y agallas; a todos les otorgo el canto que ha nacido del terror y la hierba y de un pecho sencillo como el maíz y el agua.

Ramón Olvera Cobos.

Sigue habiendo gente pobre en el campo; hay muchos ricos que se han enriquecido a la sombra de la revolución.